US Intelligence Chief: Iran ‘Degraded’ After Attacks | US-Iran Conflict News
La directora de inteligencia de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, afirmó el miércoles que el régimen de Irán está “intacto” pero “en gran medida degradado” tras casi tres semanas de guerra en Oriente Medio.
Gabbard, quien coordina las operaciones de inteligencia del país, hizo estas declaraciones durante una audiencia en el Senado sobre las amenazas globales, un evento dominado por el conflicto con Irán y las preguntas sobre si Teherán representaba una “amenaza inminente” como ha afirmado la Casa Blanca. La comparecencia de Gabbard se produce en un momento delicado, tras la renuncia de su estrecho aliado, Joe Kent, director del Centro Nacional de Contraterrorismo, quien expresó su desacuerdo con la guerra, argumentando que el régimen de Teherán no suponía una amenaza inminente.
La declaración de Gabbard refleja una situación compleja, ya que la ex congresista, conocida por su postura anti-intervencionista, ahora se encuentra en la posición de defender una guerra que antes advertía podría ser catastrófica. Este artículo analiza las implicaciones de sus declaraciones, el contexto de la guerra con Irán y los desafíos que enfrenta Gabbard como directora de Inteligencia Nacional.
La situación actual: un régimen “degradado”
Durante la audiencia del Senado, Gabbard describió el régimen iraní como “intacto, aunque en gran medida degradado” debido a los ataques a su liderazgo y capacidades militares. Esta evaluación sugiere que, si bien el gobierno iraní sigue en el poder, su capacidad para operar y proyectar poder se ha visto significativamente reducida. La comunidad de inteligencia también ha evaluado que Irán está intentando recuperarse del daño sufrido a su infraestructura nuclear durante los ataques de junio, y continúa negándose a cumplir con sus obligaciones nucleares.
Sin embargo, Gabbard se abstuvo de calificar la amenaza que representa Irán como “inminente”, evitando responder directamente a las preguntas de los legisladores sobre si la inteligencia de Estados Unidos respaldaba las afirmaciones de la Casa Blanca sobre la justificación de la guerra. En su lugar, enfatizó que la determinación de lo que constituye una amenaza inminente es responsabilidad exclusiva del presidente, mientras que la función de la Oficina del Director de Inteligencia Nacional (ODNI) es integrar la información para informar esa decisión. NBC News
La renuncia de Joe Kent y el dilema de Gabbard
La renuncia de Joe Kent, un aliado cercano de Gabbard y director del Centro Nacional de Contraterrorismo, añade una capa de complejidad a la situación. Kent renunció en protesta por la guerra, afirmando que el régimen de Teherán no representaba una amenaza inminente y que la campaña aérea conjunta de Estados Unidos e Israel era innecesaria. Esta renuncia pone de manifiesto las divisiones internas dentro de la administración Trump sobre la estrategia en Irán.
La situación plantea un dilema para Gabbard. Como ex congresista con una sólida trayectoria de oposición a la intervención en Oriente Medio, ahora se enfrenta a la tarea de defender una guerra que antes criticó. Debe equilibrar su lealtad al presidente Trump con su credibilidad como figura que se opone a las “guerras de cambio de régimen”. Newsweek
Antecedentes: la guerra con Irán
La guerra entre Estados Unidos e Irán comenzó a finales de febrero de 2026, con una campaña aérea conjunta liderada por Estados Unidos e Israel. La Casa Blanca ha ofrecido justificaciones cambiantes para el inicio de la ofensiva, pero ha argumentado que Irán representaba una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos y sus aliados. Irán ha respondido a los ataques estadounidenses e israelíes bloqueando efectivamente el estrecho de Ormuz, una vía marítima vital para el transporte de petróleo, lo que ha provocado un aumento de los precios del gas y problemas políticos para el presidente Trump de cara a las elecciones de mitad de mandato en noviembre.
En junio de 2025, Estados Unidos e Israel ya habían llevado a cabo ataques contra Irán con el objetivo de destruir sus posibles capacidades para producir una bomba nuclear. La comunidad de inteligencia estadounidense había previsto problemas en el estrecho de Ormuz, y el Departamento de Defensa adoptó “medidas de planificación preventiva” en previsión de una posible respuesta iraní.
El estrecho de Ormuz y las implicaciones económicas
El estrecho de Ormuz es una vía marítima estrecha pero estratégicamente importante que conecta el golfo Pérsico con el océano Índico. Aproximadamente el 20% del petróleo mundial pasa por este estrecho, lo que lo convierte en un punto crítico para el suministro energético mundial. El bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán ha provocado un aumento de los precios del petróleo y ha generado preocupación por la estabilidad económica mundial.
La interrupción del flujo de petróleo a través del estrecho de Ormuz también ha tenido un impacto en la economía estadounidense, con un aumento de los precios de la gasolina que ha generado problemas políticos para el presidente Trump. La administración Trump se enfrenta a la presión de encontrar una solución a la crisis que no solo garantice el flujo de petróleo, sino que también evite una escalada del conflicto con Irán.
La omisión en las declaraciones de Gabbard
Durante su testimonio ante el Senado, Gabbard omitió una parte de sus declaraciones escritas preparadas que parecía contradecir las afirmaciones del presidente Trump. En sus declaraciones escritas, Gabbard había indicado que los ataques de Estados Unidos e Israel habían “aniquilado” el programa de enriquecimiento nuclear de Irán y que Teherán no había hecho “ningún esfuerzo” por reconstruirlo. Sin embargo, no leyó esa afirmación en voz alta durante su testimonio.
Cuando el senador demócrata Mark Warner le preguntó a Gabbard por la omisión, respondió que tuvo que recortar sus comentarios públicos porque se estaban “extendiendo demasiado”. Warner sugirió que Gabbard había elegido omitir las partes de sus declaraciones que contradicen al presidente Trump, en referencia al argumento de Trump de que la acción militar contra Irán estaba justificada por el desarrollo de armas nucleares.
¿Qué sigue?
La situación en Irán sigue siendo fluida e impredecible. La guerra continúa entrando en su tercera semana, sin que haya una solución clara a la vista. La administración Trump se enfrenta a la presión de encontrar una manera de poner fin al conflicto, proteger los intereses estadounidenses y evitar una escalada de la violencia. El papel de Tulsi Gabbard como directora de Inteligencia Nacional será crucial para proporcionar información precisa y objetiva al presidente y a los responsables políticos a medida que toman decisiones sobre el futuro de la política estadounidense hacia Irán. The Washington Post